Oh Señor, en este día que llega a su término ya es el momento preciso en que todo mi ser aguarda en Ti, esperando
tu divina misericordia que es redención, así te espero Señor en estos momentos, como el centinela que aguarda a la aurora.
Mí Señor auxiliame en mis debilidades, ilumina mi corazón con tu sabiduría y lléname de alegrías y esperanzas mí ser.
Haz que siempre perciba tu poderosa presencia y tu inigualable fortaleza, que guía mi caminar y me enseña que senderos debo recorrer, para poder seguirte y crecer en la Fe.
Tú sabes desde toda eternidad que te necesito mas que nunca, porque sin tu Gracia, nada soy.
Dichoso soy sabiendo que conmigo te quedarás impartiendo tu santa bendición en esta noche, dónde el frío del mundo arrecia, cobijame en tus bondadosos brazos, juntos a mis seres queridos, para tener un reparador descanso.... Amén.




































