Muchos atesoramos aquellos lindos momentos de haber sido protagonistas de las fogatas de cada 29 de junio. Por la tarde, la tarea era
buscar ramas, hacer la montaña y el muñeco, que tras ser todo encendido y quemado, se llevaría nuestros pecados para algunos o las cosas malas para otros, para nuevamente renacer.
Dado a que por protocolos vigentes este año no es posible, revivimos en video adjunto la del año pasado realizada en Barrio Usina.




































