Muchas gracias Señor Jesús, por este tiempo de oración que nos concedes cada día para reponer nuestros cansancios cotidianos.
Nadie mejor que Tú conoces la fragilidad de nuestros cuerpos por estos tiempos, sabes que necesitamos hacer un alto para poder descansar confiados plenamente en Ti.
Gracias por instruirnos, por mostrarnos y enseñarnos el camino verdadero, el cual no es un camino ancho, lindo y fácil, sino angosto, difícil con escollos por superar, pero con tu Gracia todo lo podemos.
Gracias Señor por ser nuestro consejero y Pastor, nuestro Dios y nuestro hermano.
Regálanos la sabiduría para saber acercarte a los que están junto a nosotros, pero lejos de Ti con su corazones.
Ayúdanos a no ser indiferentes y ajenos a sus necesidades de todo tipo. Amado Señor, dejamos nuestros anhelos, deseos y sueños en tus manos y en tus brazos benditos nos abandonamos para permitirnos descansar con paz y bien.... Amén.



































