
Mi Dios y Señor...ya llega la noche y el silencio la acompaña, el cual me indica de nuestro encuentro diario de oración, lo que me
llena de gozo y me permite acercarme mucho mas a Ti.
Gracias Señor Jesús por dejar que me muestres las dos maneras con la que debo de proceder diariamente, vivir y compartir con sencillez, para tener paz en el corazón y con astucia, lo mueve a mi corazón a caminar siempre hacia Ti.
Mí amado Jesús ahora me dispongo a entregarme al descanso, pidiéndote te quedes conmigo y con los seres qeridos que amo, estén cerca o lejos, abrázanos fuerte a todos porque te necesitamos...
Amén.




































