Mi amado Señor, la noche ya ha llegado y tu presencia es tan evidente en mi vida, que solo expreso mi agradecimiento constante.

Muchas gracias por tu mirada misericordiosa y por concederme lo que en realidad necesito y es lo que me acerca Ti... es lo que da paz a mi sufrido corazón.

Señor Jesús permiteme entregarte mis "cinco panes y dos pescados", rogándote me concedas el don de saber compartir con todos mis hermanos.

Te ruego convierte lo que te entrego en un don para beneficio de todos.

Ahora amado Jesús, concedeles protección a mis seres queridos y quédate entre todos nosotros, impartiendo tu bendición. . Amén.