
Mi muy amado Señor, en la seguridad de que siempre nos iluminas en cada noche y dispones que después de las tinieblas oscuras y
frías, amanezca nuevamente y brille la luz, haz que nos veamos exentos de toda culpa con la inmaculada absolución de tu amor, y que al amanecer podamos reunirnos nuevamente en tu presencia, para darte agradecerte, alabarte y bendecirte, por todo lo creado.
Mi amado Señor, te pido que también escuches nuestras peticiones y deseos, rogándote en especial por todos los enfermos, cualquiera sean sus dolencias y de todas las personas que necesitan de tu misericordia para que sigan en tu fe, te rogamos también, Señor por todas las personas que ya están a tu lado conformando tu Reino.
Te damos gracias por acompañarnos de manera permanente, aunque no te veamos, bendice nuestros descansos para que sean reparadores y estén protegidos por tus santos Ángeles...Amén.




































