
En este día que ya está llegando a su fin, me preparo para encontrarme contigo, para agradecerte por todos los beneficios y
bendiciones que me concediste, por el mes que termina y que me has permitido vivir, Amado Señor, realmente te agradezco por todo lo que de Ti recibí a lo largo de él, en especial por tu Palabra, que es única, resonando en mis oídos...Cielo y Tierra pasaran... más Tú palabra no pasará...
Te ruego que me colmes siempre con tu gracia, para defenderla y testimoniarla con inteligencia y valor y que tu Santo Espíritu ilumine mi conciencia, para descubrir dónde soy ciego y sordo a tu doctrina y mandamientos que salvan.
Amado Señor, quédate con nosotros en esta noche y acompáñanos a esperar con tu santa bendición el inicio del nuevo mes, amparados y protegidos, bajo el manto de tu santa Madre...la Virgen María.
Amén.




































