Mi amado Señor, muchas gracias por concederme el intimo momento de oracion, encuentro y reflexión en cada anochecer

permitiéndome regocijarme en Ti, gracias Señor por tu inagotable amor e inmensa compasión que tienes siempre para conmigo.

Gracias por decirme siempre, tranquilízate y no temas, porque soy Tú Señor" y ayudáme a fortalecer mi fe en Ti.

En estos momentos en que nos disponemos a descansar, deseamos un ferviente abrazo contra tu pecho como lo hiciste con Juan, con tu santa bendicion haznos descansar.... Amén.