Señor Jesús te agradezco por este día que termina y por haberme permitido celebrar en todos los sacerdotes la festividad de San Juan
María Vianney, el Cura de Ars, santo de los sacerdotes. Ayudáme a conservarme integro en el don de la fe, caminando por el verdadero sendero de la salvación que Tú nos señalaste.
Gracias por el don del sacerdocio, que le regalas a muchos hermanos, porque por medio de los sacerdotes te haces presente entre nosotros y nos bendice.
Te rogamos que los cuides y los protejas para que sean fieles testimonio vivos de tu presencia. Fortalecidos en tu fe, te rogamos tener un reparador y tranquilo descanso para despertarnos en la gracia, para seguir nuestro caminar...Amén.




































