Mi amado Señor, llega nuevamente la noche, pero en esta noche dormiré complacido contemplando tu luminosa transfiguración.
Muchas gracias porque es tu Evangelio el que me da vida y puedo descubrir en él, tu voluntad en cada dia que me abraza con bondad y misericordia.
Mi amado Señor hoy mas que nunca y recordando al Padre Loring, me resuena en mi corazón eso de que tu Señor pones casi todo y yo pongo casi nada, concédeme la fuerza y gracia necesaria para responder a Tu casi todo y mejorar mi casi nada con la oracion.
Regalanos mucha tranquilidad, paz y oración junto a nuestros seres queridos, para gozar de un reparador descanso y despertarnos mañana muy fortalecidos en la fe y el amor para seguir alabandote y bendiciendote por todas tus obras...Amén.




































