Mi Señor y mi Dios, te agradezco una vez mas, que estas permitiendo en este silencio y oscuridad que trae la noche, poder estar contigo

y hablarte en la intimidad de amigos, sobre mis cosas de este día que termina, donde recibí muchas bendiciones, hasta las más pequeñas, como así también debo pedirte perdón por mis faltas y errores... amado Jesús, no dejes que la frialdad y el desapego de la vida cotidiana, como las cosas del mundo enmudezcan mi hambre y sed de Ti

Gracias por llevarme de constante de tu mano, construyendo en mí, un corazón caritativo, benévolo y entregado cada día de mi vida y con eterno agradecimiento mi amado Jesús, me dispongo a descansar, por todo ello, te alabo y te alabaré por siempre... Amén