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Mi amado Señor, el día está llegando a su fin y es momento de espera, del momento de comunión íntima contigo sintiendo la

necesidad a la oracion de agradecimiento y alabanza, siendo nuestras preocupaciones y nuestras tristezas las que nos acercan a Ti, haciéndonos reconocer y reflexionar nuestra pequeñez, pero tambien agradecerte Señor, por nuestras alegrías que nos hicieron sentirte tan cercano a Ti como siempre.

Concedemos que al amanecer del nuevo día, la humildad, la prudencia y la templanza, sean nuestros escudos y nuestras defensas en las batallas cotidianas que enfrentamos contra las cosas del mundo y del hombre, regalanos siempre, ser ejemplos para nuestros hijos.

Amado Señor, quédate entre nosotros y acompañanos en nuestros descanso y al despertar mañana con tu santa Gracia, podamos defender la unión de la familia... Amén