Amado Señor, te agradezco por un día más de vida que me regalaste, motivo más que válido para abrir a pleno mi corazón a tu
misericordia y amor, porque te siento que sos mi refugio, compañía y amparo.
Gracias Señor, por elegirme y ubicarme en la perspectiva del mundo nuevo, que nos enseñaste cuando fuiste hombre y Dios, en el que lo más importante no es la seguridad que proporcionan las cosas del mundo, sino la existencia plena y constante a la que tenemos derecho todos los hijos de Dios por extensión de tu amor.
Amado Señor Instrúyeme y muéstrame en el silencio de la oración, el camino que debo seguir, practicar y compartir...,vela nuestros descansos y la de mis seres queridos, derramando tu bendición sobre todo el mundo porque todos te necesitamos... Amén.




































