3e4c785d-8459-4f67-93cb-e06ad41ba6c3.jpg

Mi amado Jesús, al llegar cada noche preparo mi corazón y mi mente para recibirte como un verdadero Rey, abro mi corazón para ofrendartelo como humilde hospedaje y agradecerte por tu permanente cercanía y amor.

Te imploro Señor que tu Gracia obre en mi, para ser un verdadero discípulo tuyo, para estar atento a tu Palabra, para saber dejarlo todo y seguirte sin miramientos, repitiendo como lo hacía San Alberto Hurtado..."Contento...Señor contento..."

Ahora espero Señor tu fraterno abrazo, que concede mucha paz a mi mente y corazón, para así poder descansar tranquilo con tu santa bendición...

Amén.