Mi Amado Señor, te agradezco por este día que termina donde me concediste la oportunidad de vivir el día a día, dando testimonio de tu amor con alegría.


Amado Señor, te imploro que bendigas a todas las personas que hacen el bien con verdadero amor, perdonando a los que se empeñan en fomentar el mal.
Señor Jesús, te rogamos que siempre tengamos presente las palabras de San Pablo:..." Con nadie tengan otra deuda que la del mutuo amor, pues el que ama al prójimo ha cumplido la ley"..
Señor, ayúdanos a ser contados entre los benditos del Padre, sin nunca olvidar que al final de nuestras vidas, seremos examinados en el amor y obras.
Amado Jesús quédate y acompáñanos a descansar en paz y serenidad... Amén