Señor Mío, te damos gracias y te alabamos porque tu gracia nos ilumina en todo abriendo nuestro espíritu, expandiendo nuestros
corazones y clarificando nuestras mentes para poder ir descubriéndote en cada momento de nuestra vida cotidiana, también santifica nuestra capacidad espiritual para meditar tu Palabra y por ello damos gracias a todas las personas, que con sus testimonios de vida nos llevan y ayudan a saber más de Ti; como le ocurrió a Felipe con Natanael, que con mucha fe y alegría le dijo: "...Hemos encontrado aquél de quien escribió Moisés y los profetas...".
Mi buen Pastor, muchas gracias por estos íntimos momentos de oración y reflexión, en los que recibimos tu fraterno e inmenso perdón y la fuerza santificante de tu gracia, para que mañana podamos seguir amando siendo fieles discípulos tuyos, cumpliendo con tu santa voluntad.
Acompañanos Señor a descansar con tu bendición, con el amparo de tu Santa Madre, la Virgen María y con la protección de tus Santos Ángeles...
Amén.




































