Mi amado Señor, ya la noche llegó, instalando sus silencios y sombras... yo me dispongo a encontrarme contigo Señor, en oracion

intima de agradecimiento y comunión, porque tu presencia me da esa tranquilidad que solo Tú irradias.
Permíteme que te entregue todas mis cargas, confesarte mis penas y ofrecerte mi agradecimiento, por poder cerrar mis ojos y abrirte mi humilde corazón para que lo reconfortes, perdonando mis faltas, aumentando mi fe, mi fuerza y mi entusiasmo para poder mañana ser mejor cristiano.
Bendice a todos mis seres queridos y acompáñanos a descansar en guarda de tus santos angeles...
Amén.