Mi amado Señor, de la forma más sincera te agradezco...y tu lo sabes, por tu permanente presencia viva a mi lado, que llena de

esperanza y vida, gracias por venir en este momento de oración íntima al terminar mi día, abrazándome con tu eterna misericordia.
Gracias Señor, por entregar serenidad, paz, entendimiento y discernimiento a mi vida, por hablarme como a un hermano y por ayudarme a entender todo con la sabiduría de tu Santo Espíritu.
Después de agradecerte y alabarte por todos tus obras, bendiciones y beneficios y antes de disponerme a descansar, te ruego protejas a mis seres queridos, a todas las personas enfermas en salud o en espiritu, por todos los hermanos que no te conocen, te pido amado Maestro que tu luz y poder, nos libres de todo mal y concédenos tu redentora bendición....
.Amén.