El mercado operó con volumen escaso producto de las lluvias. El menor volumen presentado permitió una recuperación de los precios corrientes, principalmente en novillitos y vaquillonas.
La apertura de los negocios en la plaza porteña ofreció sólo un 10 % más que el martes de la pasada semana. Los negocios volvieron a repetir la misma tónica de días atrás, los mejores lotes livianos, con destino al abasto local, se vendieron con interés. Hubo precios superiores para puntuales lotes que procedían del engorde a corral, los demás conjuntos ofrecidos y ante la menor clase sufrieron las mismas dificultades de colocación. Las vacas en sus distintos tipos y clasificaciones se vendieron con mucha agilidad y precios firmes.
Las vacas de conserva lograron un piso de $110.
En la rueda siguiente y ante una menor oferta, como consecuencia de las precipitaciones que se dieron en una amplia zona ganadera, los negocios respondieron con la misma firmeza por aquellos vacunos que sobresalen del resto. Por su parte, los lotes de regulares a buenos y ante el menor volumen pudieron mantener sus respectivos valores. Las vacas confirmaron la mejor salida y el tope por la mejor fue de $145.
La semana concluyó con un ingreso sumamente limitado en volumen como fruto de las precipitaciones. Los pocos animales que se ofrecieron con destino al abasto local, encontraron valores firmes, tanto para novillitos como así también en vaquillonas. Las vacas de buen estado cerraron con agilidad mientras que la manufactura y conserva con precios sostenidos.
Por Luis Ciucci




































