Mi amado Señor, te alabo y te doy gracias por otro día mas que concedes terminar en donde experimenté tu presencia constante en mi
vida, fuiste mi amparo, mi fortaleza y ayuda en los momentos de angustias, como en los de dudas tambien.
Gracias mi Señor, por la manera misericordiosa que empleas en tu corrección fraterna, agradezco por tu ayuda para enmendar mis errores y ser paciente con las personas que me han corregido.
Concédeme la suficiente capacidad para saber superar y ver mis defectos, de sacar la viga que llevo en mis ojos, antes de juzgar con la crítica destructiva a mi prójimo. Tu que todo lo puedes concédeme un descanso reparador en esta noche y permíteme recuperar mis fuerzas para poder luchar contra toda soberbia y ambición que pregonan las cosas del mundo.
Señor Jesús, que tu santa bendición se propague sobre la faz de la tierra y la paz y el bien reinen en el mundo....Amén.




































