Mi amado Señor, una noche mas ha llegado y con ella mi momento íntimo de oración y comunión contigo, para agradecerte por todas
las ocasiones en que me has tendido tus manos y me has levantado de mis tropiezos, errores y fracasos, pero en la seguridad de que esas caídas me han hecho crecer y regresar a Ti y al camino que es estrecho pero el único y verdadero, gracias mi Señor por las veces que me dices: "¡...Levántate!!..., camina y sigue adelante..."
Ahora me dispongo a descansar, con el deseo que me concedas un sueño reparador y tranquilo, con paz y tranquilidad, para que mañana al despertar lo haga con alegría, y con ese amor que solo Tú sabes dar...Amén

































