Amado Señor, te elevo mi agradecimiento por saber que sos mi permanente refugio por estos tiempos, en estos días y en estas horas,

donde tu corazón siempre está presto para cobijarme y consolarme cada vez que llega la noche con sus misterios... busco refugio en Ti, porque solo Tú eres el camino seguro y el espíritu consolador en todos mis problemas, amparándome en Ti en cada anochecer, muchas gracias mi buen Dios y mi buen Pastor por ser mi consuelo y compañía en todo momento.

Mi amado Señor, te imploro no me abandones a mis problemas y disgustos que aparecieron en el día que termina, que nuestro íntimo encuentro me sirva para poder sobrellevarlos y superarlos agradeciendo tu presencia, bendito seas por todos tus signos, pero que los afanes mundanos del día no sean un impedimento para poder superarlos, siendo Tú mi Roca segura, ya que conoces mi corazón y sabes de mis deseos de alabarte por todo.

Siento el deseo de unirme al Salmista repitiendo: "...Tú amor es grande hasta el cielo; Tú lealtad alcanza al cielo azul. Dios mío, Tú estás por encima del cielo. ¡Tú gloria llena toda la tierra...!!".
Ahora si abrázame fuerte, que pueda yo sentir tu presencia y acompáñame a descansar, para así poder despertar con mucho gozo, paz y bondad.... Amén.