Amado Señor, te doy las gracias por permitirme disponer mi corazón para dialogar en oración contigo en la intimidad de la noche, donde me enseñas que la misericordia, la compasión y perdón están por encima de todas mis faltas, ayudándome a salir de mi atolladero espiritual y a no ser indiferente ante la infortunio ajeno,

enséñame a amar a mi prójimo siguiendo el ejemplo del buen samaritano.
Amado Señor, haz extensiva la bendicion que me concedes a todas las personas, para que todos juntos repongamos nuestras fuerzas, dándonos un descanso tranquilo en tu gracia...Amén.