Mi amado Señor, te damos gracias por todas las bendiciones del día, por enseñarnos a desechar de nuestros corazones y apartar de
nuestras miradas todo lo pecaminoso, no dejándonos caer en las tentaciones, muchas gracias Señor, por renovarnos en cada día tu perdón y por bendecirnos a todos por medio de tu Santo Espíritu, para que vivamos felices en una comunión única, constante y continua con tu Gracia.
Te agradecemos mucho Señor, por ser bondadoso en espiritu, por ser clemente, por tener una inmensa complacencia por todos nosotros. Te agradecemos por escuchar en cada noche nuestras oraciones y súplicas.
Oh Señor...bendito y alabado seas porque eres el único y verdadero Dios, proveedor de todo y de tu infinita misericordia, que llegas siempre cuando te necesitamos y el que en cada noche nos imparte su bendición acompañándonos hasta el nuevo amanecer... Amén.




































