Mi señor muy amado, llegó la noche y la hora del reposo, pero antes deseo con mi oración agradecer lo mucho de tu benevolencia y

compañía, las que me ayudan a vencer mi orgullo, alumbrando mi mente y mi corazón para ver con claridad y saber elegir el verdadero sendero que me lleva a Ti.

Señor Jesús, renueva todo mi ser en especial mi corazón en los momentos de mi descanso, para despertar mañana con más Fe y saber discernir los que necesitan de mi amor, de mi amistad, de mi solidaridad y sobre todo de mi servicio.

Muchas gracias Señor, por saber que te quedas a descansar y que estás cerca de mí y de mis seres amados impartiéndonos tu santa bendición... Amén