Amado Señor, el día esta llegando a su fin y en mis oraciones te ofrezco mi agradecimiento por ello, donde en este, tu dia me invitaste a seguirte, a ponerme en marcha siendo un misionero más.
Gracias Señor, por curarme de mi ceguera espiritual y ser como el ciego de Jerico, deseoso de ver tu Luz para seguirte, te entrego mis manos y pies para poder caminar a tu lado, ayudándote Señor, a trabajar para tu reino y seguir tus huellas con amor y decisión.
Haz que tu Santa Misericordia, se infunda en mi corazón para saber predicar tu mensaje de salvación y ver con claridad las todas necesidades de los demás, siendo instrumento de conversión.
Son estos, momentos donde me dispongo a descansar, rogando a tu Santa Madre y la nuestra, la Virgen María, que siempre nos acompañe, nos guarde y nos guíe en nuestro caminar...... Amén.



































