Mi amado Señor, en esta noche de jueves déjame que te alabe y te agradezca por tu Gracia que me permite vivir cada día, y cantarte "¡¡¡...Tú misericordia es eterna...es eterna Tú misericordia...!!!

Mucho te agradezco por poner tus ojos en mí, por ser tu elegido y para ser tu enviado, pronunciando tu nombre con infinito amor.
Que esa misericordia eterna que emana tu Espíritu, purifique día a día mi corazón y mi mente, para no cambiar la misión para la cual me has llamado, elegido y encomendado.

Que tu Santo Espíritu, me continúe iluminando para transformar mi vida en una constante oración agradable a Ti,
Amado Señor, gracias por acompañarme en mi descanso y darme tu bendición, con el deseo que se haga extensiva a todo el mundo... Amén