Mi amado Señor, seas por siempre bendito y alabado, porque por tu santo espiritu nos acompañaste y nos concediste llegar al final de otra semana, donde en ella reinó tu amor y tus beneficios fueran mas de los esperados.


Te agradecemos Señor, porque tu beneplácito para con nosotros y por interceder ante nuestro buen Padre Dios para que nos conceda y recibamos su perdón misericordioso, por las faltas que hayamos cometido a lo largo de estos días. Te rogamos quites de nuestros tibios corazones
todo sentimiento impuro de soberbia e injusticia.

Ayúdanos Señor, para que nuestras aspiraciones sean siempre las de vivir animados con tus palabras: "...El que se humille a sí mismo, será engrandecido"...

Gracias por enseñarnos a saber compartir todos tus bendiciones y gracias con los demás.

Acompáñanos a descansar, esperando un nuevo amanecer con tu santa bendicion... Amén.