Mi amado Señor, llega a su término tu santo día y estoy predispuesto para nuestro encuentro intimo de cada noche con la oración, la

reflexión y el deseo de superación, agradeciendo por todos tus signos en especial, el tu amor fraterno que reina en mi vida, en mi familia, mis amigos, pero sobre todo, en esos momentos especiales de mi vida en donde puedo reconocer tu misericordia, viendo tu divino rostro.

Mi amado Señor, la hora del descanso llama y me dispongo a descansar, ruego que me permitas recuperar mis fuerzas, para que mañana mi corazón pueda continuar cumpliendo con todos tus mandamientos y discernir, interpretar y ver en todas las cosas que pasan, los designios del Buen Padre Dios..

Oh Señor, que tus santos Angeles nos acompañen a todos con Tu santa bendición para todos...
Amén.