Mi Amado Jesús, estoy muy agradecido por regalarme este momento sublime de estar a tu lado compartiendo mi humilde oración en tu presencia, cuando el día ya finaliza, gracias por hablarme como les hablaste a tus apóstoles "...No teman... soy yo...".
Concédeme tu Gracia redentora y santificante, para que mi fe crezca como la planta de mostaza, donde aniden las buenas acciones y costumbres cristianas, solo asi podré reconocerte y tener la dicha de poder verte esperando tu llamado, como lo hiciste con Zaqueo.
Amado Señor, tu que eres amor infinito, déjame en esta noche pedirte tu bendición sanadora y orar, por todas aquellas personas que están pasando por algunas crisis de fe, de familia, de enfermedades, de trabajos, de incertidumbres o dudas, que no pueden hacer oración y alabarte, que no sienten el gusto de poder hacerlo o como hacerlo.
Mi Señor, no permitas que las vanidades del mundo nublen mi conciencia y debilite mi amor apartándome de Ti.
Alabado seas Señor, porque eres mi Salvador y por siempre lo serás, que tus santos Ángeles, junto a la Virgen María y San José, visiten mi casa y aposentos de descanso, para que en ellos reinen la paz y el bien...Amén.



































