Amado Señor, otra semana más que llega a su término donde me has permitido vivirla con agradecimiento fratetno.
Mi Señor, gracias por haber resucitado en mi corazón y en mi fe, trayendo esperanza de vida a este mundo secularizado, donde tu sacrificio de amor por mí no fue en vano transformando mi vida.
Con la sublime esperanza de tu amor que todo lo puede te entrego mis pensamientos, proyectos y planes para que los cuide.
Oh Señor, dejo todas estas cosas de mi vida en tus manos, para descansar en la seguridad que Tú siempre custodias mi salud en cuerpo y espiritu y entregado a tu misericordia, Señor prepara mi corazón limpiándolo de todo impureza para que mañana en tu día, al despertarme pueda festejar con alegría tu gran fiesta, donde eres proclamado Cristo Rey y Señor del Universo... Amén.



































