Amado Señor, mi Rey te agradezco por darme la Gracia de saber reconocer que eres mi Señor y mi Rey, por eso te alabo y te doy

gracias por corresponderme con tu amor donde reconozco que eres el verdadero y único Dios, gracias por ayudarme a buscarte y poder verte en todas las circunstancias y situaciones que se me presentan y en ocasiones suelo llamar casualidad y tu Reino es causalidad.

Tanto te agradezco en este día, la inmensa alegria de saber que sos mi Rey de reyes, donde nunca me abandonaste ni te alejaste de mí y de mi seres amados.

Oh Señor, siembra en mí, el sincero y valedero compromiso de ser instrumento que siempre trabaje para predicar tu amor, tu paz y tu perdón a todos los que me rodean, donde no conozcan tu misericordia, que la fatiga y las pertubaciones del mundo no enfrien mi espiritu para propagar con verdadera entrega cristiana día a día tu Reino.

En la alegría de saber que eres mi Dios, mi Redentor y mi Rey me dispongo a descansar protegido con tu bendición... Viva Cristo Rey, Señor de Reyes...

Amén.