Amado Señor, te doy gracias por tu constante presencia en mi vida, en especial en algunos momentos del día cuando estoy demasiado distraído y absorbido por las cosas efímeras del mundo, donde no sé percibir en como darte gracias por todo.
Te doy gracias por tanto amor, porque tengo siempre en mi corazón el ardiente deseo de seguir el camino que salva y que Tú tienes desde siempre preparado para mí, porque eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Amado Señor, concédeme la sabiduría para saber discernir la verdadera realidad con que tu amor infinito y misericordioso me ama, para que yo te corresponda hasta con mi vida.
El camino de la salvación no es fácil porque esta limitado por mis luchas para ser bueno, en donde tú quieres que sea justo para que mi corazón complazca al buen Padre Dios cumpliendo todo lo que el desea para mí, por todo ello te agradezco.
Con tu santa bendicion concédeme un buen descanso con el amparo de tu santa Madre la Virgen...
Amén.



































