Amado Señor, será eterno mi agradecimiento porque en cada noche que llega, Tú me esperas y yo anhelo fervientemente ese momento de oración, que tanto bien hace a mi espíritu para descubrir que tu mensaje, es de salvación y conversión.

 

Agradezco Señor, tu mensaje que me ayuda a discernir mejorando mis acciones donde mi busqueda constante por tu Reino es el servirte y corregir los malos hábitos y que me impiden hacer tu voluntad.

Amado Señor, enséñame a ser oído y tener abierto mi corazón para saber escucharte como lo hicieron María y José, para poder cumplir tu designio salvador.

Amado Señor, ven a cuidar y bendecir mi descanso y el de mis seres queridos también

Amén.