Mi amado Señor, otro dia más que finaliza en donde mi alabanza y agradecimiento lo ofrezco como oblación por todos tus santos designios que durante la jornada me ofreciste.

 

Cómo y cúanto amo descubrirte en cada acto, en cada ocasión de prueba, en las grandes y pequeñas cosas.

Que tu sagrado socorro Señor, llegue a mi corazón preparándolo para que sea el mejor de los pesebres, como aquel de Belén donde reinó la humildad y la riqueza de espiritu, virtudes propias para la grandeza de un Rey como tu Señor.

Amado Señor, fruto bendito del vientre de María, madre de todos, te pido que te quedes y me acompañes en mi descanso con tu santa bendición. .. Amén