Mi muy amado Señor, entonces llegaste una noche y todo cambió. Aparece un ángel y me anuncia que ha nacido un Salvador, "Emanuel... Dios con nosotros”.. Él ha llegado.

Un día, este mismo niño asumió el peso de todas mis malas acciones y chanchurrias, al morir en una cruz y debido a su sacrificio, hoy estoy invitado a vivir en paz con Dios Padre en todo momento y en todas las circunstancias. Entonces, ahora te agradezco Jesús por tu sacrificio y la paz que tengo gracias a Ti.

Mi amado Señor, cuando mi vida se me torne caótica, que pueda experimentar Tu entrega y paz como lo hiciste desde la cruz.

Gracias mi Señor, por hacer esto posible y enviarme a tu Espiritu, gracias por haber abierto un camino en mi vida para que pueda conocerte, vivir y amarte, incluso cuando mi vida esté fuera de control, que pueda yo aferrarme a la verdad de tu paz que no se basa en mis sentimientos o circunstancias, sino en Tu amor y misericordia.

Cuando no me sienta en paz, hazme sentir Tu presencia y recuérdame mi Señor que Tu tienes el control, concédeme tu fuerza y consuelo cuando el mundo me haga sentir inseguro, protege mi corazón y mi mente del peso de mis sentimientos y pensamientos no deseados.

Permíteme Señor que experimente Tu presencia y pueda vivir con la confianza de que siempre estás a mi lado, y que mi vida sea un ejemplo vivo de tu paz que sobrepasa todo entendimiento.

Con tu paz y bien, acompáñame a tener un bendecido descanso...... Amén.