
Mi amado Señor, es inmensa mi alegría por haberme permitido que Tú nacieras una vez más en mi corazón, junto a María y José.
Amado Señor, que tu Luz siga siendo la luz del mundo y mi luz, porque ella es vida, esperanza y fe.
Mucho agradezco que hayas nacido una vez en el corazón de todos los hombres del mundo, aún los no que no te conocen o no saben de Ti.
Que cada hogar Señor, continúe siendo el Pesebre de la vida, de la humildad, del amor, del perdón y de la entrega, donde Tú amas y aceptas a todos por igual.
Gloria Dios en el cielo y en la tierra paz a todos los hombres que ama el Señor...Amén.



































