Mi amado Señor Jesús, te damos gracias por todos tus beneficios, porque creemos que Tú eres el Hijo de Dios, nuestro Padre y creador.

Será eterno nuestro agradecimiento por tu pasión en la cruz, por liberarnos de nuestros pecados y los mundo todo y resucitar a la vida, porque Tú eres signo de vida eterna.

Mi amado Señor, te pedimos que perdones nuestras faltas y nos concedas el regalo de vida, paz y bien.

Te agradecemos Señor, por escuchar nuestras oraciones en esta noche, concédenos un reparador descanso para continuar mañana sirviéndote en la expansión de tu Reino... Amén.