Mi amado Señor, te doy gracias y te alabo por todos los innumerables beneficios que me has dispensado en este día que llega a su fin.
Déjame que te ofrezca, como oblación esta sencilla oración de agradecimiento, te ofrezco también mi descanso y auxiliame en todos los momentos de esta noche, conservame en ella sin pecado y pensamientos no queridos.
Mi amado Señor, deseo ponerme dentro de tu santísimo Costado y bajo el manto de mi Madre, la Virgen María, asístanme y guárdenme en paz y con mucho bien los santos Ángeles y venga sobre mí y mis seres amados, tu bendición...
Amén.



































