Mi amado Señor, al terminar una semana más quiero darte las gracias por todo aquello que recibí de Tí.

Gracias por la vida y por el amor, por la alegría y por el dolor, por todo lo que fue posible y por lo que no fue.

Te ofrezco Señor todo lo que hice, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir y también las que no pude realizar.

Mi Señor te pido por los que están cerca de mí, a los que pude ayudar, y aquellos con quien compartí dolores y alegrías y por los que estan lejos en distancia pero dentro de mi corazón.

Señor, hoy te quiero pedir perdón por las palabra duras que pronuncié, por las obras vacías que no cumplí, por los momentos que viví sin alegría cristiana.

Te pido Señor por mí familia y por mis amigos, salud, paz, alegría, fortaleza, prudencia, lucidez y sabiduría.

Mi Señor, que el descanso de todas las personas sea reparador amparado con tu santa bendición...

Amén.