Mi amado Señor, termina el día, dejo ya mis actividades y gozoso antes del reposo ofrezco mi oración de agradecimiento y pido el don de tu bendición.
Amado Señor Sacramentado, siento al comtemplarte en mi pecho tu gracia, por eso te alabo y te adoro.
Cuando pienso que la tierra se me hunde, no debo olvidar que tu eres mi Salvador y que eres Dios mismo hecho hombre, el cual se me acerca por la fe.
Con plena satisfacción me entrego al descanso en la esperanza y alegría de ser parte de tu Reino...Amén



































