Mi amado Señor, te doy gracias por permitirme vivir una nueva semana de Cuaresma, donde tu Palabra y tu Luz, renace a cada
instante, siendo el faro que ilumina y es el eje de mi vida donde todo gira y permanece, por todo ello, te doy gracias Señor.
Mi amado Señor gracias por darme fe, esperanza y fuerza en espíritu para comprender tu entrega en la cruz por mi y por toda la humanidad, por todo ello, te doy gracias Señor.
Que esta noche, en mi descanso sienta tu presencia y me acompañe por siempre... Amén.



































