Mi amado Señor, quédate y no pases de largo, que ahora es todo luz, sin ti y cuando te vayas volverá a ser oscuridad.

Que si ahora veo Tú grandeza, sin Ti y cuando te vayas, sólo tocaré mi pobreza.

Quédate Señor, no pases de largo, porque mis dudas, con tu Palabra se convierten en seguras respuestas,
porque mi camino huidizo y pesado se transforma en un sendero de esperanza, en un grito a Tú presencia Real y resucitada.

Quédate Señor, no pases de largo que, contigo y por Ti merece la pena aguardar y esperar. Que contigo y por Ti no hay gran cruz, sino fuerza para hacerle frente.

Que, contigo y por Ti la sonrisa vuelve a mi rostro y el corazón recupera su vivo palpitar.

Quédate Señor, no pases de largo, porque contigo, mi camino es esperanza, porque contigo, amanece la ilusión, porque contigo, siento el cielo más cerca, veo a más hermanos y siento que tengo menos enemigos, porque contigo desaparece el desencanto y brota la firme fe, de quien sabe que Tú amor Señor, es el principio y final de todo...Amén.