Mi amado Señor, adonde iré lejos de Tí..., tú me examinas y conoces, sabes si me siento o me levanto, tú conoces de lejos que pienso.

Tú sabes si camino o me acuesto, Tú conoces bien todos mis pasos.

Aún no está en mi lengua la palabra cuando ya Tú Señor, la conoces entera.

Me abrazas y colocas tu mano sobre mí, Tú ciencia es un misterio para mi, tan grande que no puedo comprenderla.
Adonde iré lejos de Tú Espiritu, adonde iré lejos de Ti, si subo a las alturas, allí estás y si bajo a los abismos, allí también estás. Y si te pido alas para ir a la orilla del mar, también tu mano me conduce y me tiene tomado tu derecha.

Pues Tú Señor, formaste mis entrañas, me tejiste en el seno de mi madre, por todo ello te doy gracias, por tantas maravillas, admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe.

Mi amado Señor, examíname, mira mi corazón, ponme a prueba y conoce mi inquietud, fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por la antigua senda.

Amado Jesús, guíame, protéjeme, concédeme paz, otórgame sabiduría, serenidad y gozo, que todo esto, sólo lo encuentro en tu misericordioso amor, que se asemeja a un inmenso océano sin orillas...Amén.