Mi amado Señor, en mi oración de esta noche te pido por todos los dolores que hay en el mundo, tan vivos que queman, tan hondos que inundan, tan arrasadores que destruyen y tan violentos que dominan, pero con tu bendita misericordia que todo lo puede, la paz triunfará.

Hay ríos, tan alegres, que ahora están llorando, muchas lámparas limpias, que ahora están opacas, las montañas más altas, están escondidas y muchos de los cántaros vacíos, pero los que en Ti confiamos, mi amado Señor seguinos creyendo en tu amor, que todo lo puede.

Hay muchas espinas dentro del corazón de tantos hombres y dentro de su ser tienen un quejido sordo, con heridas abiertas y dolores que aplastan a muchas personas, pero mi amado Señor nosotros creemos y esperamos en tu amor que todo lo puede.

Pero más allá, en lo más hondo de nuestros corazones, en la médula de nuestros huesos, disuelta en la sangre que circula en nuestros cuerpos, tenemos la inmensa fe y esperanza en un Dios verdadero y resucitado, que nunca nos abandona y que siempre triunfa, porque en tu amor, todo lo podemos Señor.

Concédenos tu santa bendición en esta noche, para que la paz y bien reinen en el mundo por siempre Señor... Amén.