Mi amado Señor, infinitas gracias te doy por concederme un día más de vida, por permitirme ver, oír, caminar, sentir, comprender, respirar y tener paz.

Gracias por concederme tu Espiritu Santo que me da fuerza, valor y la tenacidad suficiente que día a día

necesito para sobrellevar mi vida y seguir tus pasos.

Gracias por darme una familia hermosa con mucha fe en Ti, gracias por los hijos, que me has dado y te pido que los protejas y ampares.

Mi amado Señor, al culminar este día, preparo mi corazón con esta oración, agradeciéndote por guiarme y cuidar mis pasos y por todo lo que me brindas.

Te pido que mañana en mi nuevo despertar, tenga un día colmado de fe, alegría y fortaleza para superar cualquier obstáculo, perdona todas mis culpas y no permitas que me aparte de ti, porque con tu presencia en mi corazón todo será posible y descansaré tranquilo...
Amén.