Gracias Madre, por tu presencia permanente, porque Tú nos llevas a Jesús, tu muy amado Hijo.
Gracias Madre, por tu silencio que estimula nuestra Fe, por tener tu corazón abierto para nosotros tus hijos, viviendo un "Si " constante.
Te damos gracias, por dejar que siempre nos abandonemos en tus santas manos, porque vives la esperanza y la entrega con tu inmaculada sencillez, gracias porque eres bendita y llena de gracia.
Gracias Madre, muchas gracias, por tu vida tan callada y tu ejemplo, donde nos haces vivir la Palabra de tu Hijo Jesús, como tú la vives, por todo ello te damos gracias Madre, por llevarnos a Jesús, nuestro muy amado Señor...Amén.



































