Mi amado Señor, vivir es un regalo, amar es la tarea, por eso quiero agradecer aquellas cosas que nunca pedí, pero por tu Gracia y amor siempre las recibo y están a mi alrededor con el idioma propio y universal de tu misericordia.

Te doy gracias Señor, por todo por los sonidos, los colores, por la vida misma, porque todo ello es obra de nuestro Buen Padre Dios que con su equilibrio y armonía natural, todo lo otorga a su tiempo.

Mi amado Señor, gracias por la vida, por la familia, los amigos, por tanto amor regalado que es el reflejo del Espiritu Santo de tu amor, déjame Señor ser antorcha viva, en ese reflejo de tu amor ...
Amén