Mi amado Señor con el silencio de la noche también llega el momento de hacer la oración de agradecimiento por todo tus beneficios concedidos.

Al entornar la puerta de mi habitación percibo tu santa presencia en espíritu, que me llama y me dices que mis peticiones son aceptadas, porque conoces lo que realmente mi corazón siente, me aligeras la carga y alivianas mi caminar afligido y aturdido por las cosas que presenta el mundo, pero mi Buen Pastor mi lealtad hacia Ti será por siempre eterna, porque mi alma no esta vacía y sabe que Tú estarás a mi lado donde los sentimientos de angustias, miedos y desesperanzas, propia de mis limitaciones, se esfumen y se convierten en un canto permanente de alabanza, porque eres mi Dios que siempre me socorres y me amparas sin mirar mis faltas, porque Tú amor todo lo perdona y lo acepta, tu misericordia todo lo concede y lo sana...Amén.