Mi amado Señor, que iluminas la noche y haces que después de las tinieblas amanezca nuevamente la luz en mi vida , haz que durante
la noche que ahora comienza, me vea exento de toda culpa, mi Señor líbrame de la red del cazador y de la peste funesta que acecha.
Te doy gracias y te alabo por todo tus beneficios que me concediste este día, deseando que al clarear el nuevo día, pueda reunirme otra vez en tu santa presencia para darte gracias nuevamente, alabando a la creación toda y sus maravillas.
Bendito seas por siempre Señor, que tu misericordia nos santifica que a todos por igual, sin tener en cuenta el credo o color de piel, que nos cubra en nuestras incertidumbres para saber discernir siempre lo mejor.
En estos momentos del descanso deseo estar dentro de tu santísimo costado y bajo el santo manto de mi Madre, la Virgen María.
Mi amado Señor, que tus santos Ángeles me asistan y me guarden con paz santificante y derrama sobre todos tu bendición. Amén.



































